EL AGUA Y EL PEZ

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El jueves 19 de marzo se presentó en nuestra Institución, en el marco de la subcomisión de cultura, el libro de uno de los referentes del futbol rojinegro: Kurt Lutman, cuyo compromiso con la sociedad y en defensa de la democracia quedó cristalizado, cuando hizo de aquel episodio en el que levantó su camiseta de Newell´s, donde debajo de la misma tenía un llamado a la conciencia y a la historia: “Muerte a Videla y a todos los milicos asesinos”.

Al decir de Michel Foucault (Fucó) filósofo e historiador francés nacido en el siglo XX, la parresia es “una relación específica con la verdad a través de la franqueza, ligada con el peligro”, o sea que la persona que la ejerce no se guarda nada discursivamente y asume los riesgos que esta franqueza le trae aparejado.

Cuando lo conocí a Kurt pensé que venía de otros tiempos, su hablar sereno, amigable, conmovedor y seguro de sí, me hicieron pensar que Kurt evidentemente había nacido en un tiempo equivocado, demasiado hostil para su bondad, demasiado cruel para su forma de ser y pensar. Un tipo simple pero con el pensamiento y la sabiduría de un filósofo, sencillo pero con una capacidad de reflexión y análisis que dejaría fuera de juego a cualquier político.

Es así que sin ningún doctorado y con sabiduría popular, el Kurt, como se lo conoce en estos pagos, recorre las calles de Rosario en su bicicleta surrealista, los barrios lo veneran por su labor comunitaria con el futbol barrial al que apostó convencido, es un trabajador, un militante, es un papá con mayúsculas, un hincha incondicional de su Newell´s, porque el que puso en juego su futuro.

Es por eso que el Kurt es un parresiastés, pura franqueza cueste lo que cueste y asumiendo los riesgos de esta impostura tan noble y poco vista en los tiempos que corren, que es “actuar como se piensa”. Y lo más notable y noble es una frase de él que hace referencia al futbol infantil, envuelto a veces de exigencias y exitismo, olvidando que a esa edad solo se merece jugar porque si, sin presiones, sin triunfos pero con logros: “es mejor hablar de felicidad que de éxito o de amor que de gloria”

Maria Esther Miernau

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