“Una cultura, una forma de ser, de sentir, de entrenar, tus costumbres, disciplina, el orden, la disciplina y la organización”

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Los procesos llevan tiempo y para ver sus frutos hay que bancarlos, porque las recetas mágicas no existen y lo único que paga es el trabajo serio y constante.

A sólo seis meses de hacerse cargo, Martín Mackey, el director deportivo de inferiores de Newell’s, destacó los avances del proyecto que está llevando adelante. La parada no le es fácil ni a él ni a su equipo, ya que lo que busca es un cambio de mentalidad, “cultural” como él mismo indicó. Un trabajo que en el fútbol vernáculo no se estaba realizando.

“Más allá de que la gente me identifique con el rugby, yo nunca lo jugué… siempre fui futbolero. Cuando me recibí, Alejandro Pascual me ofreció dar una mano en el seleccionado de rugby en desarrollo de Rosario, porque quería ser entrenador o al menos participar de equipos. Después de eso, Ricardo Imhoff me llama para sumarme a la primera división de Duendes y yo, que quería trabajar, le dije que sí”, dijo Mackey a manera de presentación.

“Y en Duendes me di cuenta de que lo que había aprendido en la facultad poco tiene que ver con la realidad de entrenarse. Ahí aprendí que puede haber distintos métodos, pero que lo más importante es la cultura de una institución Los métodos pueden cambiar e incluso generar actualizaciones, pero cuando tenés una cultura bien definida hay más posibilidades de tener éxito”, se explayó el director deportivo rojinegro.

¿Cómo es eso?

La cultura no solamente se gesta en el juego y en la cancha, sino en todo lo que rodea a eso… en los mensajes unificados que se les dan a los jugadores desde las distintas áreas. Una cultura representa una forma de ser, de sentir, de entrenar, son tus costumbres, tu disciplina, la forma de relacionarte con los demás, el orden, la disciplina y la organización establecida. Es la forma de cómo debemos representar a Newell’s dentro y fuera de la cancha, es lo que nos identifica. Hay culturas que permanentemente producen, generan, empujan, buscar hacer mejor a todos los que comparten esa cultura y hay otras que están intoxicadas, que son individualistas, egoístas, que están más apegadas a la crítica y restan, son culturas autodestructivas. También empecé a replantarme de qué se trataba entrenar y me di cuenta de que entrenar no era lo que yo pensaba que era. A veces se asocia con que entrenar es responsabilidad del profe y la realidad de entrenar es mucho más amplia que eso. A partir de ahí empecé a pensar cuáles eran los roles de las personas que integraban un equipo y noté que muchas veces los roles están confundidos y que los mensajes también son equívocos. Porque el entrenador cuando está entrenando está generando un estímulo y eso también es entrenar; cuando el jugador está haciendo un trabajo en el gimnasio, también se está entrenando; como así cuando hace un trabajo preventivo, cuando se nutre como corresponde o cuando se hidrata, cuando duerme la cantidad de horas que corresponden, también está entrenando. Es muy importante que las áreas que integran una organización conozcan cómo deben trabajar cada día, cuáles son los estímulos apropiados para su área ese día de la semana y estén alineadas a la misión, visión y objetivos de la institución, porque aunque cada uno de los recursos humanos de cada área trabaje bien si lo hacen según su formación aislada de los demás puede que el conjunto lo esté haciendo mal, ya que la acción de cada una de las áreas de modo individual impacta sobre el rendimiento del jugador y si estas cargas no están distribuidas correctamente pueden influir de manera negativa. Entrenar es mucho más complejo que patear una pelota o dar dos vueltas a la cancha.

Todo eso se está notando en las divisiones juveniles de Newell’s debido a la educación preventiva, nutricional, la importancia de la cantidad de horas de sueño, a mejorar la calidad de la técnica de carrera y la distribución de cargas, los índices de lesiones musculares bajaron, pero a diferencia del rugby, en el fútbol todo depende si la pelota entra o no.

Puede ser, pero yo sigo pensando que para que la pelota entre o no hay un montón de cosas que hay que hacer. Obviamente que si la pelota no entra la gente puede criticar un montón de cosas, pero la pelota está más cerca de entrar cuando las cosas se hacen bien que cuando se hacen de otro modo. Después que perdimos los clásicos no la pase bien, dormí mal durante toda la semana, me dolió mucho lo que pasó, pero estoy convencido de que esta es la forma de trabajo en la etapa de formación. Que hay que ajustar cosas, no hay dudas, y creo que en ese sentido las derrotas nos hicieron más fuertes. Sin dudas hubo muchas críticas, pero también un montón de personas se acercaron a Bella Vista para hablar con nosotros para evacuar dudas, aportar ideas o interiorizarse sobre la forma de trabajar y por eso quiero agrader mucho a todos los que se acercaron. También hay muchos indicadores que muestran que hay cosas que se están haciendo muy bien. La 7ª de Newell’s es la categoría más goleadora entre los 180 equipos que participan en AFA (53 goles a favor), después de Vélez (244 goles), con 219 tantos somos el equipo que más goles tiene en la tabla acumulada de cuarta a novena división. Tenemos 4 jugadores en la selección Sub 15 (Acevedo, Sforza, Suárez y Benítez) y un jugador de 16 años (Nicolás Castro) en la selección Sub 20. Estamos peleando el campeonato en 5ª, 7ª y 8ª división, vamos séptimos en la tabla acumulada y vamos a seguir trabajando para hacer cada vez más eficiente nuestro juego, porque es cierto que en esa jornada no nos fue bien pero ese es nuestro piso y desde allí nos estamos construyendo.

Si hablás con los técnicos de primera, la mayoría quiere que la reserva dependa de ellos.

Para mí que soy nuevo, casi un intruso en esto, no es así porque el entrenador de primera división sí o sí depende en un 100% del resultado. Si es exitoso dura un año y le ofrecen de otro club un mejor contrato y se va. Y si no lo es, a los cuatro meses se fue. Hasta que un jugador llega a primera división, durante mucho tiempo estás invirtiendo en ese deportista. Y cuando llega el momento en el que podés empezar a capitalizarlo, no te lo puede tomar un preparador físico que lo entrena como quiere, un entrenador que lo hace jugar como quiere y lo estimula como quiere, porque a lo mejor están cuatro semanas y se van y no sacan lo mejor de él.

¿No tendrían que jugar parecido la primera y el resto de las divisiones?

En cuanto al estilo creo que debería ser así. Si te fijás en los grandes clubes del mundo, buscan a entrenadores con una idea similar a la que desarrolla toda la academia del club. Puede ser que venga un entrenador de afuera y tenga la misma idea, pero también puede pasar que no. Ese que no comulga con la idea, no puede condicionar lo que sucede en divisiones inferiores, porque dura poco o si dura mucho, en un tiempo determinado se va, y cuando se va tenés que empezar de nuevo según la idea de quien venga. El jugador de la cantera es tu patrimonio y lo tenés que cuidar hasta el último minuto que pase a primera división. Cuando tenés una forma determinada en la que venís trabajando con los chicos, en hacer trabajos preventivos, en la manera de muscularse, en cómo educarlos para que se nutran y descansen correctamente, en como intelectualizar el juego de esos chicos, para mí todo eso es patrimonio neto del club y el club debe cuidarlo.

¿Qué rescatás de la gestión anterior?

Un montón de cosas. Especialmente la infraestructura, pero con plata cualquiera pone un ladrillo y eso no tiene nada que ver con lo metodológico. Newell’s tiene buenos jugadores pero hay muchos mejores jugadores en determinados puestos que en otros.

¿Por ejemplo?

Creo que de mitad de cancha para adelante, Newell’s tiene más cantidad de jugadores de mayor jerarquía y calidad que de mitad de cancha para atrás.

¿Y por qué se da eso?

Porque tal vez se han elegido defensores para jugar de una manera pero por el estilo de juego que estamos proponiendo hoy a los defensores les cuesta más adaptarse a esta propuesta, pero no tengo dudas de que con el proceso y con el tiempo irán evolucionando y tendremos defensores de mucha jerarquía.

¿Qué es para vos el estilo?

El estilo es lo que te identifica. Bielsa dice que no hay orgullo más grande que ser reconocido por tu estilo. Y el estilo se construye dentro y fuera de la cancha, el estilo es lo que nos representa como institución La gente a veces se confunde cuando dice que si jugás con un 4-3-3 ese es tu estilo de juego. No es así. Esa es una estructura de juego para llevar adelante una forma de jugar que incluso en el transcurso del partido eso tiene condiciones que son variables, porque podés pasar a jugar de un 4-3-3 a un 3-3-1-3 o un 3-2-2-3, o un 4-2-3-1 o un 4-1-4-1 si tenemos que defendernos y a un 4-4-2 si tenemos que generar una defensa a partir de la salida corta del rival. Entonces así los chicos aprenden a jugar con variadas estructuras de juego, como nosotros hemos empezado a trabajar, adquieren más herramientas para poder contrarrestar un planteo del rival, por lo tanto podemos modificar de un partido para otro o bien dentro del mismo partido la estructura de un equipo, lo que no vamos a negociar nunca es el estilo de juego. No importa la estructura, lo que importa es el estilo y nuestro estilo está asociado a ser protagonistas, a tener superioridad numérica ofensiva y defensiva. Queremos recuperar la pelota inmediatamente después de haberla perdido y si es posible en el mismo sector donde la perdimos, queremos defendernos lejos de nuestro arco, queremos jugadores agresivos en el buen sentido de la palabra, queremos jugadores con características ofensivas comprometidos colectivamente en la recuperación de la pelota, queremos tener la mayor parte del partido la pelota y queremos hacer un juego de posicionamiento en el campo rival. Estas son las características de nuestro estilo y eso no lo negociamos. Después si el partido te lleva a jugar 3-3-1-3 o 4-3-3, lo hacemos. Lo que nosotros buscamos es tener un estilo muy claro y que este identificado con la historia de Newell’s.

¿Cómo hacen para llegar a eso?

Cuando uno piensa en la cantidad de horas que se invierten en formar un futbolista en divisiones inferiores, la cantidad de estímulos, ejercicios, los escenarios planteados en los que debe tomar decisiones, la posibilidad que se tiene para intelectualizar el juego y formarlos en un ámbito donde se entienda que el error es parte del aprendizaje y que los formadores estamos inmersos en un complejo proceso de aprendizaje que prepara a los chicos para que jueguen los partidos más importantes de su vida en primera división y no cada fin de semana, entonces vamos a entender cuál es el rol de las divisiones inferiores. Los chicos deben ganar cada fin de semana pero respetando un estilo y entendiendo que la competencia de inferiores es para formar futbolistas de primera división. Estamos convencidos de que un futbolista que piensa y estudia el juego es un futbolista mejor y un entrenador que estimula que eso suceda también lo es. Nosotros buscamos formar a los chicos en la complejidad, en la comprensión del juego, en asumir riesgos, porque estamos convencidos de que un jugador formado en este estilo podrá adaptarse a planteos más amarretes a futuro, pero si los formamos en el temor al error, en la mezquindad, en una forma fácil de jugar, a futuro podrá ser obediente pero nunca creativo y en los mejores equipos del mundo juegan los que juegan bien y los que tienen más herramientas para adaptarse a las demandas de los mejores entrenadores.

Este cambio de paradigma representa más recursos humanos, más recursos tecnológicos y mucha más inversión. ¿Esto no choca con la realidad del club?

No, al contrario. Por ejemplo, el plan que estamos desarrollando tiene tres recursos humanos más que el que tenía antes y agregamos dos áreas más que antes no tenía: la de psicología y la de nutrición. Y con respecto a lo tecnológico desarrollamos una plataforma que a Newell’s le costó nada, donde se usa para ordenar y guardar todos los datos que son del club, no son míos, no están en mi computadora y cuando me voy me los llevo a mi casa. Newell’s tiene hoy una herramienta que le es propia, que el día que nos vayamos tendrá todos los datos de todo lo que nosotros desarrollamos: entrenamiento tras entrenamiento, día tras día, con el nombre de los chicos, las evaluaciones que se tomaron, los minutos que jugaron, etcétera.

Algo que cuando ustedes llegaron no encontraron.

Cuando llegamos no recibimos información de lo que se había realizado. No quiero decir que está mal, a lo mejor era su forma de trabajo. Las personas que estuvieron involucradas en el proceso anterior son gente de bien, que quiere al club, que pasaron horas en Bella Vista. Tal vez no comparto los métodos que utilizaban, pero eran formas de trabajo en las que ellos confiaban y nosotros estamos trabajando sobre bases que dejaron ellos por lo tanto todo lo bueno y lo malo que suceda a futuro tendrá parte de lo que se aportó en el proceso anterior y parte de lo que se realizará a partir de ahora. Falta, pero vamos bien.

Fuente-ovacion06