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El desarrollo de los ciudadanos a partir del progreso físico, intelectual y social se estableció como una premisa desde la llegada de Isaac Newell a tierras rosarinas. Con tan sólo 16 años profundizó en nuestra ciudad los lazos deportivos para conformar una herencia de inagotable evolución.

La primera pelota de cuero y reglamento de fútbol implantaron un pasatiempo de instantánea aceptación, propagando la esencia a nivel nacional. La creación del Colegio Comercial Anglo Argentino en 1884 por parte de la familia Newell y la consecuente fundación en 1903 de un club de amplia participación recreativa, definió un trascendente paradigma de formación integral.

Confirmando los orígenes se concretó en 1993 el nacimiento de un espacio pedagógico destinado a los futbolistas juveniles de la institución. El Complejo Integral Educativo Newell’s Old Boys inauguró su ciclo lectivo un 15 de marzo, con la destacada presencia de Gerardo Daniel Martino. El jugador se transformó en el padrino de la escuela, portando con orgullo la bandera roja y negra en el acto fundacional.

Posteriormente se inició un largo período de despojos, amparado por una administración fraudulenta que desestabilizó de manera progresiva todo el patrimonio de la entidad. “En los 14 años la escuela funcionaba como podía. Existían un montón de falencias. Desde los techos que se caían, los docentes que trabajaban de forma irregular, no había clases. Fue una época nefasta”, explicó Ezequiel López, actual director del C.I.E.N.O.B.

En el año 2008 con la recuperación de la democracia se repararon estructuras de imprescindible protagonismo para el asociado. La reapertura física generó una nueva concepción del club y el Complejo Integral Educativo 3078 se constituyó como una verdadera herramienta de inclusión. “El colegio estaba totalmente desvastado por la gestión anterior, entonces la comisión directiva que asumió nos dio el apoyo necesario y tomó cartas en el asunto haciéndose responsables.

Verdaderamente si no fuera por ellos hoy no estaríamos acá”, confesó el encargado de la entidad educativa, destacando la constante colaboración de los exalumnos. “Por suerte se salvó y recuperó la escuela y hoy en día tiene en la sociedad el objetivo que merece”, expresó Ezequiel López.

En el 2009 el C.I.E.N.O.B. reabrió sus puertas con 5 cursos a disposición, cuatro de ellos con asistencia por la mañana y el último año desarrollado únicamente por la tarde. En la actualidad se completaron todos los niveles del Ciclo Básico Secundario, alcanzando un total de 330 alumnos divididos equitativamente entre ambos turnos. Paralelamente se amplió el cupo de profesionales a 40 docentes, mientras que el número asciende a 50 al contabilizar los cargos administrativos, las secretarias, directivos, reemplazantes y empleados de mantenimiento. “El grupo humano es muy bueno. Cada uno te deja su enseñanza, su granito de arena. Les agradecemos siempre a los profesores y los preceptores que nos acompañan en todo momento para que nuestro desempeño académico sea el mejor posible”, manifestó Pablo Busso en representación de los alumnos de 4to año.

“El colegio evolucionó muchísimo en este tiempo. En septiembre se abrió la posibilidad de anotar alumnos y para el segundo día ya estaban completos casi todos los cursos. Eso nos demuestra que el C.I.E.N.O.B. se posiciona cada vez mejor”, señaló Mariela Conte, vicedirectora de la institución. “Abrimos la inscripción para el ciclo lectivo 2014 un lunes y desde la noche anterior había gente haciendo cola para entrar. Eso nunca nos pasó y significa que la escuela está creciendo día a día”, agregó Ezequiel López.

De la totalidad del alumnado, 100 estudiantes son jugadores de Newell’s Old Boys, muchos de los cuales residen en las pensiones situadas en el club. Lorenzo Faravelli y el “Tata” José Agüero, actualmente en Reserva, se destacan entre los futbolistas egresados. Tiago Ruíz Díaz, Facundo Pardo, Franco Pérez, Maximiliano Pollachi y Enzo Belloso son otros de los tantos juveniles rojinegros que cursan en el colegio y fueron convocados para las diferentes categorías del seleccionado nacional. 

El plan de estudio actual dispone dos contraturnos semanales para realizar dentro del club las jornadas deportivas. El avance del sistema educativo permitió una mayor inclusión de actividades de tal índole. En la época del menemismo la modificación de la Ley Federal de Educación obligó al colegio a acotar su enseñanza bajo la especialización de Humanidades y Ciencias Sociales. “En el 2013 y a través del Ministerio tuvimos la posibilidad de hacer nuevamente un cambio curricular y volvemos a nuestras raíces para enseñar Educación Física”, explicó con orgullo el máximo directivo de la institución.

“Ya el tercer año pudo iniciar el ciclo lectivo con la modalidad. Esto incluye muchos más deportes incentivando los aspectos lúdicos y la expresión corporal. Paralelamente se instruye en la fase teórica, entonces salen con una base muy buena para los profesorados en general y en especial para el de Educación Física”, admitió Mariela Conte.

“Siempre se marca la diferencia de que es un colegio distinto al resto”, esgrimió la subdirectora del C.I.E.N.O.B. Es precisamente la única entidad educativa de Rosario que depende de una asociación civil sin fines de lucro, la cual se encuentra ligada en la actualidad a un órgano fiduciario de control. Exitosamente se realizó en el año en curso un convenio de pago por la deuda heredada con la Caja de Jubilaciones. La suma de $900.000 se comenzó a saldar desde el mes de mayo a partir de un financiamiento establecido en 120 cuotas. Consecuentemente el Ministerio de Educación de Santa Fe aceptó por primera vez el petitorio planteado por la escuela para acceder al subsidio. Las autoridades provinciales deberán definir entonces el monto del mismo, significando un gran aporte para la comunidad académica.

“El colegio hoy funciona como corresponde. Hemos puesto en orden la documentación y nos seguimos organizando. Estamos bien, por el buen camino pero siempre apostamos por mejorar”, concluyó Ezequiel López.

El Club Atlético Newell’s Old Boys se construye colectivamente desde la educación y el respeto por la historia, promulgando la nobleza del espíritu fundacional.