En tiempos no tan lejanos, Newell’s hacía del Coloso una fortaleza. Imponía respeto en el Parque. Cada equipo que lo visitaba sabía que salir indemne de allí no era tarea sencilla. Pero la lepra fue perdiendo solidez en casa, especialmente en la última temporada. Ahora, de la mano de Fernando Gamboa, intenta volver a ser contundente y temible en su cancha. Anoche frente a Platense, pese a los altibajos, volvió a ganar, como en sus dos primeras presentaciones. La convicción para seguir buscando, aunque el juego durante grandes lapsos no apareció, lo llevó ayer a un triunfo agónico, celebrado y que lo ubicó en forma momentánea en lo más alto de la tabla.
Para cumplir una buena campaña se sabe que es importante sumar puntos gruesos de local. El torneo recién arranca y el equipo del Parque está cumpliendo con ese objetivo. En los tres partidos jugados en el Coloso siempre demostró que tuvo resto para quedarse con los tres puntos, impulsado por la actitud de mirar en todo momento el arco de enfrente, aunque no siempre juegue bien o caiga en algunos pozos pronunciados.
Newell’s había estado cerca de inaugurar el marcador en el primer tiempo. Dispuso de media docena de situaciones. Pero la faltó la última puntada. El declive que experimentó en el segundo tiempo, sumado a algunas acciones de riesgo en su propio arco, dieron la sensación de que alejaban a la lepra de la conquista de los tres puntos. Hasta que el tiro de esquina de Maxi terminó en los pies de Scocco para empujarla al fondo del arco. Así, con el simple hecho de no bajar los brazos, se sacó de encima al calamar.
Newell’s no se resignó ni bajó la cabeza ayer, tampoco lo hizo anteriormente, y allí radica una de las mayores virtudes. Juega con ambición, aunque no le salga bien, y hasta ahora le dio el mejor de los resultados en su cancha.
La convicción de intentar en todo momento ya había aparecido en la anterior presentación en el Parque, cuando el conjunto rojinegro se sobrepuso a dos empates parciales de Estudiantes. Siguió tratando de encontrar los caminos del gol, convirtió dos, y se llevó la victoria por 4 a 2.
En el debut se observó algo parecido. Con mucho menos juego que el desplegado ante el pincha, se repuso de los dos goles que le señaló Talleres y fue con decisión. A partir de la pelota parada, lo revirtió para un 3 a 2 que inició esta senda ganadora en el Coloso.
Más allá de las cuestiones a corregir, Newell’s construye de a poco una fortaleza en el Coloso. El próximo que deberá rendir examen allí es nada menos que Central.
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