El Leeds puntero y estan todos locos

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“Estamos locos”, dice en un español forzado Andrew Sproule, a minutos de ingresar a Elland Road, el mítico estadio del Leeds United al que asiste desde hace 47 años, para el encuentro de este fin de semana contra el Middlesbrough.

La figura de Marcelo “El Loco” Bielsa, el hombre elegido en 2018 para devolver a la institución centenaria al primer plano del fútbol inglés, ha vuelto a ilusionar a sus hinchas tras el doloroso desenlace de la última temporada.
 
El equipo absorbió aquella frustración y, bajo el mando del entrenador argentino, encara el cierre de la primera rueda del Championship en puestos de ascenso a la Premier League. En el medio, ha logrado una mayor solidez defensiva y un invicto de siete partidos, aunque sin renunciar a una propuesta de presión alta y movimiento permanente que ha encandilado a los creadores del fútbol. El impacto de Bielsa en el Leeds United, sin embargo, trasciende al juego y a los resultados. Para Andrew, como para miles más, el rosarino “ha provocado una revolución”.
 
Alrededor de Elland Road, entre las camisetas de los jugadores y los banderines blancos, azules y amarillos, los vendedores ofrecen bufandas con el nombre de Bielsa, largavistas de juguete que recuerdan el “spygate” de la temporada anterior y remeras con la leyenda “¡Vamos Leeds, carajo!”. El grito de guerra, una adaptación del rugido que esgrimió el director técnico al consagrarse campeón con Newell’s en el Clausura’ 90, adquirió legitimidad en abril pasado en la boca de un apasionado Víctor Orta, el director del área de Fútbol del Leeds, durante una entrega de premios.
 
Fue el directivo español, que en el pasado trabajó para el Sevilla y el Elche de su país, entre otros clubes, el responsable de reclutar y convencer al argentino. La misión, que entonces consideraba imposible, apuntaba a generar un cambio cultural en un equipo que en los ’70, de la mano de Don Revie, dominó el fútbol inglés y arañó la gloria europea. La irregularidad, con descenso y título en primera división incluidos, fue la norma en las décadas siguientes, hasta que, ahogado por desmanejos financieros (resumidos en la frase “Doing a Leeds”), el equipo volvió a ser relegado al ascenso en 2004. Desde entonces lucha por volver a casa, tal el título del documental de Amazon sobre el primer año de Bielsa al frente de “Los Blancos”.
 
Al asumir, “El Loco” exigió mejoras estructurales en Thorp Arch, el campo de entrenamiento del Leeds, y reforzar solo algunos puestos específicos del plantel, con la premisa de potenciar a los talentos de la institución. Algunos de ellos, como Kalvin Phillips, Mateusz Klich y el capitán Liam Cooper, han dado la talla y más. Para el periodista Phil Hay, que cubre al equipo desde hace 14 años, el salto de calidad se explica en parte por la “devoción” que el vestuario profesa por Bielsa, a quien define como el entrenador de más alto perfil que ha dirigido al equipo en su período en Elland Road. “No creo haber visto a un manager tan popular entre los jugadores, los hinchas y los dirigentes”, sostiene. El respeto a la autoridad del argentino parece ser la norma en Leeds, reconocida como la mayor one-team city, o ciudad con un solo equipo, de Inglaterra, categoría que la distingue de Londres, Manchester, Liverpool y otras grandes urbes.
 
Dentro del estadio, colmado este sábado por más de 34 mil personas, el frío otoñal del condado de West Yorkshire cede ante la entonación del himno “Marching on together”, los ruidosos aplausos para el mediocampista ofensivo español Pablo Hernández y, a cada rato, las ovaciones a un Bielsa imperturbable. El entrenador observa en silencio el desarrollo de un encuentro -que se presenta favorable desde el inicio- sentado en su afamado cubo, del que solo se levanta pasados los 10 minutos para dar una indicación al extremo portugués Hélder Costa. En el segundo tiempo, en tanto, adopta la clásica postura en cuclillas y grita enojado ante algunas desatenciones defensivas. Finalmente, frente a un rival diezmado por las lesiones, que ocupa la vigésima posición en la tabla, el Leeds United exhibe su mejor actuación del campeonato y vence contundentemente por 4 a 0, con goles del ex-Boro Patrick Bamford, Klich, en dos ocasiones, y Costa. El invicto se extiende así a ocho partidos y, al menos por unas horas, el Leeds lidera el Championship.
 
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, Bielsa pondera el desempeño defensivo del Leeds, lamenta la ausencia de ocho jugadores titulares en la formación del Middlesbrough y menciona, como tantas veces, la falta de eficacia. Sobre los cinco triunfos consecutivos, señala que “la regularidad es lo que establece la diferencia”, un aspecto en que el equipo falló decisivamente el último año. A la salida, niños con sus padres aguardan por fotos con el director técnico, que amablemente se presta a saludar a quienes esperaron en el frío. “¡Es Marcelo Bielsa!”, expresa incrédulo un chico de no más de cinco años que lleva una bufanda con el nombre del entrenador.
 
El ánimo es optimista, pero los antecedentes inmediatos y el rigor de un campeonato de 46 fechas, considerado uno de los más duros del mundo, obligan a muchos hinchas a abrazar la cautela. Otros, como Paul Cleary, que viajó desde el pequeño pueblo de Tipperary, en Irlanda, para ver al equipo del que es fanático desde que tiene memoria, están confiados. “Con Bielsa estamos jugando el mejor fútbol de la liga y no tengo dudas de que vamos a ascender”. El cambio cultural de Bielsa está en marcha.
 
Fuente-lanacion

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