“Cuando me dicen hay que soñar, no puedo evitar pensar en ti ídolo. Es Inevitable no amar a la persona que me hace sonreír, por la que me acuesto y me levanto y me hace feliz como no amar a mi mundo entero, si algún día me preguntan por que soy feliz, les diré que por ti soy feliz”
La palabra ídolo dentro del mundo futbol es muy difícil de plasmar en un jugador, existen equipos que se retrotraen al inicio de su historia y recuren a su fundadores, otros se abrazan a actores de televisión, cantantes populares, pero el se ídolo de una reconocida institución es exageradamente difícil.
El hecho que vos desde pibe te dedicaras a pintar los arboles de tu colegio con los colores del club de cual sos fanatico, quédate muy tranquilo que eso no te convierte en ídolo.
También te excluyen de la lista de ídolos si desde que tenias uso de razón pedias siempre que tu torta de cumpleaños fuera con los colores de tu club.
Lamentablemente el que hayas jugado en las infantiles del club de tus amores, eso, eso no convierte en ídolo.
Dentro de los tópicos que te impiden ser ídolo dentro de tu club incluyen que tu potencial futbolístico te permitiera descollar en el mundo entero, jugar mundiales, hacer los goles mas lindo y jugar en clubes de jerarquía, todo eso no te alcanza.
Si por esas casualidades de tu vida decides regresar a tu club de origen cuando el mismo corre la posibilidad de perder la categoría, sumado a que te encontrabas deslumbrando en el futbol internacional, eso tampoco es un condicionante para ser ídolo.
Que en muchas oportunidades sacrificaste tu sueldo en pos de los chicos que menos cobraban, eso no sirve.
El hecho de ser capitán y enfrentar las actitudes despóticas del presidente del club en que amas, eso puede ser suicida pero no te convierte en ídolo.
Que seas mas hinchas que muchos de los que están en los paravalanchas te puede acercar a tu gente pero no te da chapa de ídolo.
Soportar la humillación que te echaran como un perro de tu club, y regresaste sin rencor por la misma CD que te humillo, es importante pero no determinante.
Y si alguna vez lograste salir campeón mamando los colores que llevas en el alma, no creo que tu popularidad te dure mucho.
Maxi, tuve la posibilidad de entrevistarte y supe la clase de persona que eras, podría seguir por horas escribiendo sobre tu calidad futbolística y lo que es mas importante sobre tu calidad de vida, el amor por tus abuelos, por tu familia, el respeto a tu gente, la cual alguna vez te falto el respeto, donde sufriste mucho pero en nada se altero el amor por nuestro Newell’s, hoy la justicia divina te encuentra como esas tardes en Malvinas, como cuando practicabas en la selección, cuando jugabas en Europa, cuando gritaste Campeón con la rojinegra, eso no tiene precio, solo el que se paga con amor, el que llevas en el corazón desde chico, desde que sos hincha de Newell’s, desde hace 40 años…
EL Beto