Newells goleó de la mano de un equipo totalmente consolidado en muchísimos aspectos que hacía años que habían desaparecido. Sacando las individualidades la Lepra se perpetuó en sus conceptos como si fuese un motor donde todas sus piezas funcionan a la perfección.
Posiblemente haya sido el mejor partido de los últimos tiempos. (fundamentalmente el 1er tiempo). Al equipo en partidos anteriores le faltaba más profundidad y más volumen de juego y eso se vio en su esplendor con sus dos incorporaciones: Pablo Pérez y Palacios. Claro que, el equipo en general es importante ya que el trabajo semana a semana llevó a que contra Colón todo salga casi excelente.
En este cotejo cabe mencionar que de la mano de Pablo Perez la Lepra toca, mueve, “triangula excelente”, quita, presiona alto y abre la cancha. A partir de ahí llega la contundencia al momento de filtrar una pelota y/o dejar a un jugador solo, con carrera y tiempo por delante. Eso pasó con Nadalin y sus trepadas, con Palacios, con Maxi y Leal, entre otros.
La presión alta y constante en todo el partido fue otro punto importante para ahogar al rival en la salida. Otra vez acá aparece Pablo Pérez. Quitó una pelota bárbara que le da a Palacios para definir, la erra, traba Pablo, le queda a Maxi, tira el centro, y Leal de cabeza la tira por encima del travesaño. Tuvo varios quites importantes.
Es muy gratificante ver como después de tanto tiempo Newells tiene un gran peso aéreo, volumen de juego, marca, estado físico, jerarquía, personalidad, inteligencia y gol. Dentro de esos atenuantes se ven excelentes pases cortos, cambios de frente, movimientos tácticos, tranquilidad para jugar, centros, tiros de esquina, tiros libres, desequilibrio. Es impresionante como en este partido se pudieron ver todas estas cosas juntas. Todo esto hace convertir a cada jugada en peligro. Y, no como en otras etapas bajo la conducción de otros DT’S donde todo era pelotazos llovidos y sin destino.
Todos estuvieron a la altura. Lema borró a Viatri e hizo un gol de tiro libre a los 35′ del ST. Gentiletti muy prolijo y hasta cabeceó en el área rival yéndose la pelota a un metro del palo. Bittolo marcó y fue quien asistió a Leal desde el sector izquierdo para anotar a los 10 del ST. Nadalin trepó y fue asistidor en el primer gol que hace Maxi a los 13 del PT. Fernandez y el Kiwi se adueñaron tácticamente del medio. Pablo Pérez autor de un gol a los 45 del PT y Maxi a los 13′ del mismo hablan por si solos. Leal la metió a los 10 del ST. Y, Palacios fue siempre temerario con su desequilibrio y velocidad, asistiendo a Maxi para convertir, el cual no pudo, y lo concreta Pablo. ¡Este Newells fue una locura total!
Dicen que la perfección no existe y esto parece entenderse entre tantas cosas con Leal. Metió un gol, puso garra, pero le sigue costando muchísimo. Está con un nivel bajo pero pasa inadvertido, en ocasiones, por todo lo realizado por el equipo en general. Estuvo lento en una clásica jugada de gol que la para y no define rápido.
Otra cosa que no fue perfecta fue el segundo tiempo en el que la Lepra después del 3er gol baja sus pretenciones y decide tocar y tocar. Era un partido para que sigan jugando porque se podía. Era el momento de mostrar más.
Este partido mostró la tisa de Frank Kudelka. Paso a paso y con gran optimismo convirtió a jugadores propios en refuerzos e ideó un proyecto, un estilo de juego. El objetivo es claro: salvarse del descenso. Pero, jugando así y no vendiendo a nadie; este equipo comenzó a ilusionar.
Pd: 40.000 personas en el coloso
(Por un fútbol sin violencia)
Imanol Gallego Fosco