Permiso, aquí estoy yo

Todos los elogios del clásico se los llevó Juan Manuel García, con un gol que definió un partido cerrado y disputado y en base a un enorme sacrificio que realizó para pelear cada pelota. El nueve que no era la prioridad de Newell’s en el último mercado de pases, que aparecía en las preferencias por detrás del paraguayo Luis Amarilla y del uruguayo Sebastián Sosa Sánchez, entre otros, se convirtió en la figura del duelo rosarino en el Gigante. A fuerza de ganas y empuje, el centrodelantero tandilense se afirmó en el puesto y la conquista del domingo para el 1-0 de la lepra hizo olvidar rápido que hasta hace muy poco la enorme preocupación era la incorporación de un nueve.

El nombre del exUnión aparecía en la lista de delanteros que Newell’s buscaba para la actual competencia oficial, aunque había otros que interesaban más. Pero uno a uno se fueron cayendo las principales opciones por diferentes razones, desde decisiones de los propios futbolistas y hasta por cuestiones monetarias: Amarilla, los uruguayos Sosa Sánchez y Jonatan Alvez, y Cristian Tarragona. Cuando la negociación por Amarilla se estancó, debido a las exigencias económicas de Vélez por la mitad del pase, la dirigencia rojinegra aceleró los pasos y se aseguró a un nueve con la contratación a préstamo de Juan Manuel García por un año.

“El nueve ya está acá. Es Juan Manuel García”, manifestó el presidente Ignacio Astore durante una de las prácticas de la pretemporada, ante la consulta de si el club seguía tratando de traer otro centrodelantero. Había conformismo en la dirigencia con la llegada del tandilense, aunque las dudas del hincha eran comprensibles sobre lo que el nueve era capaz de rendir. Es que tenía por delante la mayor exigencia de su carrera, un club mucho más demandante si se lo compara con los anteriores equipos en los que estuvo, Unión, Arsenal, Banfield, Ferro y Brown de Adrogüé.

Encima, sobre el cierre del mercado, Newell’s trajo a Djorkaeff Reasco y entonces se comenzó a especular con la posibilidad de que el ecuatoriano sea el nueve titular cuando se pusiera a punto. Pero ahora nadie piensa en eso. Y es por responsabilidad de García, que en base a una gran entrega se afirmó en el ataque, siendo de gran utilidad en el equipo de Javier Sanguinetti, agregándole en los dos últimos partidos lo principal que se espera de todo nueve: el gol. Y justamente uno en el clásico, para quebrar la racha negativa sin triunfos frente a Central.

Si el atacante vive del gol y cada vez que convierte se fortalece su confianza, entonces el tanto que le señaló Sarmiento fue el empujón anímico perfecto en la previa contra Central. En Junín, el toque preciso de derecha para mandar al fondo del arco el centro de Panchito González fue una muestra de cómo hay que anticiparse al defensor en esa clase de jugadas. La conquista fue la primera con la camiseta rojinegra, en un equipo donde los goles se reparten en varios, a tal punto que Nicolás Castro estaba al tope con 2 antes del último fin de semana. El domingo García lo alcanzó con un gol celebrado por media ciudad y conseguido en el mismo arco donde Maxi le había dado el último triunfo a Newell’s en el clásico, en 2016.

Un obrero del área

García no es la clase de atacantes que se lucen y por lo tanto no resalta a la vista de los demás, salvo si señala un gol. Entonces sí todas las miradas se posan en él. “Voy a tratar de ayudar al equipo y si es con goles y que el equipo gane mucho mejor”, declaró en su primera conferencia de prensa en el club del Parque. “Todo lo que el equipo necesite de mí y pueda darle lo voy a hacer”, aclaró. Y precisamente lo que entrega sin claudicar es un gran sacrificio para disputar cada pelota por arriba, para imponerse físicamente en el mano a mano y para convertirse en el primer muro de contención de la lepra corriendo a los defensores rivales cuando salen con pelota dominada.

En el clásico, García tuvo un duelo personal con Komar, especialmente en el juego aéreo, y salió bien parado. Hasta se le fue al zaguero en un centro y de cabeza estrelló la pelota en el travesaño.

El enorme desgaste le pasó factura y dejó la cancha durante el segundo tiempo. El juvenil Nazareno Funez ingresó para jugar de centrodelantero, mientras que Reasco se quedó en el banco. Con la victoria, fue todo delirio y euforia. Nadie recordó la espera y ansiedad que hubo antes del inicio del torneo para que se incorpore un nueve, ni las dudas que surgieron con la incorporación de Juanchón, que llegó al club sin hacer mucho ruido y terminó siendo el héroe del clásico.

 

Efectividad del 20 por ciento

Juan Manuel García no remató mucho al arco en los 7 partidos que disputó, pero tiene una efectividad interesante del 20 por ciento en intentos. El atacante de Newell’s totaliza 10 tiros al arco, anotando dos goles, contra Sarmiento y Newell’s, según el sitio de estadísticas Data Factory.

García jugó todos los partidos del torneo, aunque en los dos primeros, ante Defensa y Argentinos, empezó de suplente y entró en el segundo tiempo. Todavía no estaba en plenitud y el nueve en ambas ocasiones fue Ramiro Sordo.

Fuente-ovacion02

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