Hay cosas que muchas veces la memoria nos gambetea y nos hace perder el eje de lo importante de nuestras inferiores, el escudo, el amor por esta institución, como será que mal usamos una palabra con un alto valor de pertenencia, IDOLO.
El 13 de julio de 2012 la Fiera Rodríguez dejó Liverpool en su mejor momento, sacrificando su conveniencia económica para volver a Newell’s y ser campeón en 2013. Un referente colosal en la historia rojinegra.
Maxi escucho el llamado de sus raíces y sabia perfectamente que Newell’s lo necesitaba, estábamos complicado con el descenso, a pesar de muchas cosas en contra no dudo un segundo y volvió a su casa con el sentido de pertenencia en su corazón.
Muchos hijos de Newell’s regresaron a los brazos de la institución, Bernardi, Maxi, Heinze, Martino, etc. Porque hablar del sentido de pertenencia es muy fácil pero cuando tenes que poner la de tu bolsillo, cuando haces escuchar el canto de las sirenas, te dedicas a vender humo, cosas muy características de jugadores de otros barrios…
Maxi se formó en la escuelita rojinegra de Malvinas y con esfuerzo, talento y goles dio todo por Newell’s, el patio de su casa.
Hoy todavía resuenan en las pares de mi corazón las palabras de Maxi a su regreso “Es el día más feliz de mi vida, volver a mi casa donde tanto cariño me dan, para mi es un honor vestir esta camiseta. Ojalá que todo este cariño que ustedes me dan desde la tribuna yo se los pueda devolver dentro de la cancha, pasé días de muchos nervios, de mucha tensión, y por suerte todo salió bien, fueron diez años eternos pero ahora ya estoy porque estoy de vuelta, hoy es un día muy especial”
Memoria, memoria, memora…
EL Beto